
En barco, en camello, a caballo, en helicóptero, a pie, en burro, en descapotable... llegaron los Reyes Magos de Oriente el 5 de enero a todas las ciudades de España. Pero en Algeciras, para asegurarse de que sus Majestades se paren por allí, tienen la “ruidosa” costumbre de ¡arrastrar miles de latas por todas las calles de la ciudad!
La leyenda cuenta que el gigante de Botafuegos prendió con un gran fuego el monte, que ardió hasta cubrir de humo todo el cielo y de esa forma los Reyes Magos, al no ver las luces de las casas, pasaron de largo sin dejar sus juguetes a niños y niñas. Pero el pueblo no se atemorizó y para que supieran que estaban allí, hicieron sonar todo tipo de cacharros metálicos que avisaron a Sus Majestades de su presencia.
¡Desde entonces, esta original tradición se mantiene todos los años!