En el municipio valenciano de Cullera no se habla de otra cosa. Nunca un saludo entre dos alcaldes había sido tan comentado. Puede que al leer esto te estés preguntando ¿y qué tiene de especial un saludo? Pues ni más ni menos que el alcalde de Cullera, Ernesto Sanjuán, le ha roto un dedo al alcalde de Canals, Ricardo Cardona, en un ¡apretón de manos! Increíble, ¿verdad? Pues sí, el alcalde de Cullera, aficionado a la halterofilia, ¡¡¡no controló su fuerza!!!
El famoso saludo se produjo hace unas semanas en un partido de fútbol en el que se enfrentaban los equipos de los dos municipios. El alcalde víctima de la fuerza de Sanjuán, narra el encuentro en el palco de la siguiente manera: “me apretó con las dos manos y yo quería huir pero bueno, al final el resultado es el que es." Al principio pensó que no era grave pero como el dolor no se quitaba, optó por acudir al hospital. Allí le dieron la mala noticia, el hueso del dedo anular de la mano derecha estaba roto. Así que ahora, el alcalde solo puede ¡firmar con dos dedos!
La fuerza del alcalde de Cullera no es ningún secreto y es que, hasta algunos políticos le han llegado a pedir por favor que ¡controle su efusividad! Los vecinos del pueblo conocen de toda la vida la fuerza del saludo de su alcalde. Todos han sentido alguna vez en sus carnes ese efusivo saludo, que ¡nadie olvida! De hecho, el comentario más generalizado en la población desde que se conoce la noticia es “algún día tenía que ocurrir”. Cada vecino de Cullera tiene su propio truco para evitar hacerse daño en la mano, aunque siempre hay algún despistado que se olvida y, tal y como cuenta un vecino de la localidad, si saludas al alcalde sin precauciones,“los cuatro dedos te los hace uno”. Así que el truco más eficaz para evitar el portentoso saludo es abrazarle, aunque algunos que utilizan este método, dicen que con esta opción, Sanjuán puede dejarte ¡las costillas doloridas!
El acalde no entiende cómo pudo ocurrir lo sucedido ya que recuerda que fue un apretón de manos “normal”, pero claro, nos preguntamos ¿qué será para él “normal”? Él se justifica diciendo que “como cuando era joven practicaba halterofilia, se me ha quedado una fuerza que muchas veces no controlo”.
En el pueblo hay todo un debate en torno a este tema. Todos los vecinos tienen muy clara su postura "es más agradable encontrar una mano sólida que no una mano blanda". Seguro que después de leer esta noticia, vas a pensar mucho cómo hay que saludar, pero no te preocupes, probablemente nunca alcances la fuerza del alcalde de Cullera.